dissabte, 27 d’octubre de 2012

El refugio antiaéreo del palacete de Santa Isabel

Otro de los refugios que se construyeron durante la Guerra Civil y que no figura en la relación, de más de mil cuatrocientos refugios, de la Junta de Defensa Pasiva, es el que se hizo debajo el palacete de Santa Isabel. Un edificio ubicado en la esquina del paseo de San Juan con la calle Diputación y construido entre los años 1882 - 1887, por el industrial textil Frederic Ricart Gil, marqués de Santa Isabel, y que en 1920 se convirtió en la sede de Aguas de Barcelona.
Durante la Guerra Civil y para hacer frente a los bombardeos que sufría la ciudad, los trabajadores de Aguas de Barcelona construyeron este refugio con dos entradas una en el sótano del palacete y la otra desde una de las dependencias de la empresa, que según alguna información podría ser el economato. Construido como galería de mina en laberinto, disponía de dos waters y un habitáculo destinado seguramente como enfermería, además de diferentes salidas de aire a lo largo de la galería y de un pozo de ventilación construido sobre el techo de la escalera del edificio noble con la que se accedía al refugio.
Acabada la guerra el refugio se mantuvo y durante unos cuántos años acogió el archivo de la Sociedad General de Aguas de Barcelona.
Con el traslado de esta empresa a la torre Agbar de la plaza de de las Glories, el edificio fue adquirido por la Generalitat de Cataluña, que va instalar la Consejería de Interior.
Durante el mandato de Joan Saura como Consejero de Interior, se abrió el refugio al público en jornadas de puertas abiertas.