dijous, 22 de novembre de 2012

El refugio antiaéreo 221 Bernat Metge (Josep Tarradellas) París-Còsega

 A pesar de tener constancia de donde pueden encontrarse los refugios antiaéreos que se construyeron durante la pasada Guerra Civil, en la mayoría de los casos no está tanto claro, sino hay algún vecino que indique donde estaban las entradas. Uno de estos casos fue el que se encuentra bajo la avenida Josep Tarradellas entre las calles de París y Córcega y que apareció durante la construcción de uno de los aparcamientos subterráneos que se construyeron en esta avenida.
Una avenida que con el paso de los años y de los acontecimientos fue cambiando de nombre, antes de la guerra tenía el nombre de Infanta Carlota, durante el conflicto paso a decirse Bernat Metge, para volver después al nombre anterior y más recientemente adoptar el nombre de Josep Tarradellas.
Construido bajo el epígrafe, número 221, Bernat Metge, chaflán París, Entença y subvencionado por la Junta de Defensa Pasiva. De una longitud de mina de 139,00 metros lineales, una anchura de 1,40 metros y una altura de 2,10 metros, se encuentra a 11,00 metros de profundidad.
La galería principal es en línea recta con dos otras en semicírculo, como si fueran dos pequeñas orejas, que convergen en la principal. Disponía de dos entradas con peldaños que ahora están tapadas, una enfermería y dos zonas de wáteres, de dos piezas cada una del tipo de taza.
Las galerías tienen de un banco longitudinal a cada lado. Como las paredes eran de tierra desde el banco hasta un metro aproximado de altura, lo rebozaron con cemento para evitar que los usuarios se ensuciaran las espaldas.

Acabada de guerra este refugio fue catalogado como el de Infanta Carlota (París - Córcega).

dissabte, 27 d’octubre de 2012

El refugio antiaéreo del palacete de Santa Isabel

Otro de los refugios que se construyeron durante la Guerra Civil y que no figura en la relación, de más de mil cuatrocientos refugios, de la Junta de Defensa Pasiva, es el que se hizo debajo el palacete de Santa Isabel. Un edificio ubicado en la esquina del paseo de San Juan con la calle Diputación y construido entre los años 1882 - 1887, por el industrial textil Frederic Ricart Gil, marqués de Santa Isabel, y que en 1920 se convirtió en la sede de Aguas de Barcelona.
Durante la Guerra Civil y para hacer frente a los bombardeos que sufría la ciudad, los trabajadores de Aguas de Barcelona construyeron este refugio con dos entradas una en el sótano del palacete y la otra desde una de las dependencias de la empresa, que según alguna información podría ser el economato. Construido como galería de mina en laberinto, disponía de dos waters y un habitáculo destinado seguramente como enfermería, además de diferentes salidas de aire a lo largo de la galería y de un pozo de ventilación construido sobre el techo de la escalera del edificio noble con la que se accedía al refugio.
Acabada la guerra el refugio se mantuvo y durante unos cuántos años acogió el archivo de la Sociedad General de Aguas de Barcelona.
Con el traslado de esta empresa a la torre Agbar de la plaza de de las Glories, el edificio fue adquirido por la Generalitat de Cataluña, que va instalar la Consejería de Interior.
Durante el mandato de Joan Saura como Consejero de Interior, se abrió el refugio al público en jornadas de puertas abiertas.

dissabte, 29 de setembre de 2012

El refugio antiaéreo de la plaza del Diamante


Los primeros pasos de la construcción del refugio antiaéreo de la plaza de Diamante fueron los mismos que los del refugio de la plaza Revolución, puesto que fue la misma comisión formada por vecinos de los dos sectores, la que emprendió ambas construcciones.
A pesar de la voluntad inicial de ir saliendo adelante con los dos refugios, poco tiempo después, en el mes de junio de 1937, esta comisión se disolvió, constituyéndose dos de nuevas, una por cada refugio.
La nueva comisión de la plaza del Diamante arrinconó a los miembros de la primera comisión, siguiendo con la obra casi hasta finales del año 1938, cuando esta quedó parada definitivamente.
El refugio de la plaza del Diamante se construyó a unos trece metros de profundidad, tiene dos entradas, que enlazan a unos siete metros de profundidad con cinco escaleras que completan el descenso hasta donde se encuentran las galerías de mina en forma de laberinto, donde se refugiaban los vecinos de la zona, cuando había peligro de bombardeo.
El refugio dispone de diferentes ringleras de bancos adosados a las paredes, divididos en porciones de cuarenta centímetros, que era el espacio que sus impulsores marcaron como optimo para poder sentarse sus usuarios.
Antes mencionábamos que la obra duró hasta finales del 1937, cuando por diferentes razones los promotores se quedaron sin ningún albañil que la pudiera seguir. A pesar de esto el refugio estaba casi acabado, y al parecer sólo se estaba trabajando para abrir un nuevo acceso en la calle Topazi.
Decimos acabado en la parte que ha construida, porque sus impulsores querían construir tres nuevas galerías, que casi doblaban la capacidad del refugio, y que por alguna razón que desconocemos hoy, esta obra no estuvo autorizada por las autoridades de la época.
El refugio disponía de dos tipos de iluminación, la principal a través de una instalación eléctrica de 125 vatios y algunas bombillas repartidas por las diferentes galerías y el de emergencia con unos apliques de obra adosados a las paredes y que en el extremo superior tenían un recipiente de vidrio, donde se ponía algún tipo de aceite o derivados del petróleo por illuminar el espacio cuando cortaban la electricidad.
También disponía de un aposento destinado a enfermería y dos pozos de ventilación, que también servían para sacar la tierra del refugio y la bajada de materiales de construcción.
 Plano original de 1937 o 1938
 Plano de Ernesto Blesa 2012
Recientemente el arquitecto técnico Ernesto Blesa, cuando preparaba su trabajo final de carrera “Refugios Antiaéreos de Barcelona Análisis Constructivo” descubrió que el plano original de la construcción del refugio, en una pequeña parte no se ha ajustaba a lo que se había construido. Como este pequeño desajuste creemos que es interesante y que también sirve para dejar constancia que los planos originales también pueden contener diferencias con las obras realizadas, reproducimos a continuación el plano original y el del estudio que hizo Ernesto Blesa.
Otra cosa que también hemos querido mostrar en este escrito, es un pequeño trabajo realizado por Benito Márquez y que se encuentra en el siguiente enlace.

Y que nos muestra por sobreposición el plano original del refugio a una fotografía aérea de la plaza del Diamante actual, la disposición del refugio en la plaza y que puede llegar a ayudar a los lectores aver su ubicación sobre la superficie de la plaza.
Dos cosas que tenemos que agradecer a los dos autores Ernesto Blesa y Benito Márquez, que con sus aportaciones dan de nuevo vida al refugio de la plaza del Diamante.
Fragmento del plano original
Fragmento plano de Ernesto Blesa de 2012
Composición de Benito Márquez

dissabte, 22 de setembre de 2012

El refugio antiaéreo del Mas Guinardó


En la reciente intervención urbanística realizada en el Mas Guinardó acabada e inaugurada el mes de marzo de 2011, se recuperó también el refugio antiaéreo número 312-3 " Flors de Maig, Rambla Volart, Villard”, un refugio subvencionado y terminado durante la guerra, según consta en un listado de la Junta de Defensa Pasiva de Barcelona de la época.
En otra lista de refugios a recuperar, del ayuntamiento franquista, de inicio de la década de los años cuarenta, el refugio sale referenciado como el de "Flor de Mayo – Antigua del Guinardó” con la siguiente descripción: Estado actual: Dos bocas revestidas. Longitud de mina 148 metros, revestida en 115 metros, por 1,50 metros de ancho i 1,95 metros de altura. Profundidad entre 4 y 10 metros. Capacidad 225 metros cuadrados.
Finalmente en otro documento de la Dirección General de Protección Civil –Jefatura Local de Barcelona, del 6 de diciembre de 1967, sale referenciado con el número 1202 "Calle Flors de Maig, Felio” y con una capacidad para 236 personas.
Pero al parecer según el anexo 1 del informe de la intervención arqueológica realizado por el estudio de Oriol Achón Casas de Arqueociència SC SL, todavía hay otra documentación del año 1969 cuando este refugio fue visitado y tipografiado por los servicios técnicos de Protección Civil y que debe ser el del plano que presentamos a color en este trabajo y que hemos extraído del mencionado anexo.
Siguiendo con este el último estudio, nos quedamos con dos informaciones que nos servirán para saber algo más de este refugio.
Plano de 1969
La primera: Con anterioridad a la presente intervención debió existir otro momento en el cual el refugio fue accesible. En el momento en que al construirse un edificio vecino se encontraron con parte de este refugio. Según la topografía de 1969 una parte del refugio estaba con tierras removidas pero pudieron documentar dos accesos que hoy parecen perdidos.
Plano de 1937
Con todos estos documentos lo que nos permite es saber cómo era el refugio que se construyo durante la guerra. Gracias a un plano levantado por el servicio topográfico del Ayuntamiento de Barcelona en el mes de agosto de 1937 –y que acompañamos a este trabajo– a pesar de no estar completo, ya que cuando lo hicieron aun quedaba por construir el tramo de las escaleras que unían la entrada superior con el tramo inferior, nos permite ver la distribución del refugio en aquellos momentos.
Cosa que invalida la parte inferior del plano del año 1969, que cuando se levantó y seguramente por las obras del edificio que se cita en el anexo 1 del último estudio, se reflejó en una forma muy poco ortodoxa.
El refugio 312-3 conocido ahora como el del Mas Guinardó, tenía tres entradas, la superior cerca de la plaza Salvador Riera y en el limite de la finca del Mas Guinardó y las dos inferiores una al lado de la otra en la calle de Flors de Maig. Dos galerías casi paralelas que convergían en la galería principal en la parte baja del refugio.
En cuanto a los servicios del refugio, este disponía como mínimo de una enfermería, una cisterna de agua, de un pozo de ventilación, construido al final de la galería principal y que tenía su salida en la calle antic del Guinardó, y electricidad de 125 voltios como luz principal y de 12 voltios para la luz de emergencia, producida por un conjunto de baterías.
La segunda información que antes hemos mencionábamos dice: La ausencia de algunos puntos eléctricos y de su cableado también puede ser el resultado de algunas expoliaciones realizadas al final de la Guerra Civil o bien en los diferentes momentos en que fue accesible.
Como ya citábamos en el libro "Gràcia Temps de Bombas. Temps de Refugis” la guerra en Barcelona termino el 26 de enero de 1939, pero los refugios abiertos en la vía pública no se cerraron hasta el mes de mayo de aquel año, cosa que facilito que gente desaprensiva entrara en diferentes refugios estropeándolos, arrancando los cables eléctricos y los dejaron llenos de basura, como latas o pequeñas hogueras.
Con la última intervención hecha por el Ayuntamiento de Barcelona se ha podido recuperar este refugio antiaéreo que dio un poco de esperanza a los vecinos de esta parte del Guinardó. Un refugio que El Pou Grup d’Estudis de la Vall d’Horta i la Muntanya Pelada, quiere mostrar periódicamente el resto de la ciudad.

diumenge, 16 de setembre de 2012

Refugio antiaéreo de la Sociedad Coral La Lira de Sant Andreu


El subsuelo de la sociedad Cultural i Esportiva La Lira de Sant Andreu de Palomar en Barcelona, en la calle Coroleu, 15, esconde un refugio antiaéreo construido durante la pasada Guerra Civil, con el fin de proteger a los socios de la entidad que se encontraran en la misma durante los bombardeos que pudieran producirse.
El refugio de La Lira es una pequeña construcción, que a pesar de ser conocida por muchos socios de la entidad, ha pasado casi desapercibida en el tiempo, generando al mismo tiempo la duda de si era un refugio o una fresquera.
Una duda razonable para algunos, pero poco consistente delante de otros elementos que ha habido de tener en cuenta:
En primer lugar, según su presidente Enric Capdevila, los socios más antiguos siempre habían hablado de refugio; en segundo lugar su construcción fue como la de otros refugios; y la tercera el poder disponer de un plano del refugio 469, construido en el edificio de La Llum Andreuenca, más conocida como "La Rosa" en la misma calle Coroleu, 40-42, pocos metros más allá y de características similares.
A pesar de ser dos construcciones casi iguales hay dos grandes diferencias, la primera que el refugio 469 tenía dos entradas mientras que el de La Lira nada más tenía una y la segunda que el de "la Rosa" era un poco más grande. El resto era de galería de mina, con una pequeña habitación con bóveda y con una mesa redonda y un banco las dos cosas hechas de obra.
Plano refugio 469
En cuanto al refugio de La Lira, a este se accede por una escalera de veinte escalones en un recorrido de 180 grados, para proteger el interior de las ondas expansivas de las explosiones de las bombas, luego sigue una galería de 0,70 metros de ancho por unos 9,00 metros de largo que conduce a una pequeña habitación de 2,17 metros de diámetro por una altura en el vértice de 2,73 metros y a una profundidad de 5,50 metros.
Esta pequeña habitación tiene tres cavidades abiertas en las paredes, que tenían la función de armario, de entre un metro y metro doce por unos cincuenta y cuatro centímetros de por sesenta centímetros de altura. También hay una mesa redonda de un metro de diámetro y un banco circular de treinta centímetros, en el cual hay adosado un pequeño depósito de agua.
La función de este refugio, vista su estructura, seguramente fue diseñado más para dar un servicio a los miembros de la Junta Directiva con el fin de continuar sus reuniones en un lugar era más seguro en el caso de un bombardeo.
El hecho de que sólo tuviera una entrada lo dejaba fuera de la relación de los refugios que primero abrió el Ajuntament de Barcelona y después la Junta de Defensa Pasiva de Barcelona, ya que estaba fuera de lo que establecía el reglamento.
Con el paso de los años con la aparición de algunos refugios que no estaban registrados y de diferentes investigaciones que han proporcionado nuevos datos, este refugio se suma a otros privados o familiares construidos por toda Barcelona y no registrados por diferentes razones.
En el caso de los refugios de La Lira y el de "La Rosa" hay muchas posibilidades de que los dos fueron construidos por los mismos trabajadores.

divendres, 30 de març de 2012

El refugio antiaéreo de la plaza Tetuán


El refugio 41 – Plaza de Hermenegildo Giner de los Ríos (Plaza Tetuán)
Pocos días después del bombardeo naval del 13 de febrero de 1937, –el primero que ocasiono muertos y desperfectos en el centro de Barcelona– el Ayuntamiento de Barcelona proyecto la construcción de diferentes refugios antiaéreos en la ciudad, para proteger a los barceloneses en aquellos momentos trágicos y que al finalizar la guerra pudieran utilizarse para otras funciones.
Unos de estos refugios fueron los Refugios generales en la vía pública, unas construcciones pensadas para acoger un gran número de ciudadanos –entre dos o tres personas por metro cuadrado– definidos como colectivos e independientes, construidos generalmente debajo de espacios suficientemente amplios, que terminado el conflicto pudieran acoger a diferentes servicios de carácter ciudadano, cómo podían ser, baños, duchas, salas de descanso y lectura, estafetas, tiendas, estacionamiento de vehículos, etc.
Unos refugios construidos en hormigón armado con un entrelazado de barras de hierro y preparados para soportar el impacto, penetración y explosión, de las bombas de 100 kilos, consideradas en aquel momento como el peso máximo que se utilizaba para atacar a la población civil.
De este modelo de refugios se proyectaron once, uno de los cuales fue el construido en el subsuelo de la plaza de San Hermenegildo Giner de los Ríos, –la actual plaza de Tetuán– de 870 cuadrados metros y un presupuesto de 538.983,80 pesetas.
Inicialmente este refugio había sido proyectado en cuatro secciones iguales e independientes, con el criterio de no concentrar un gran número de personas dentro de un mismo refugio y con una capacidad total de 2.548 personas.
Cada una de estas secciones, construidas a poca profundidad para facilitar después su reutilización, estaba formada por una galería principal, con una escalera en ambos extremos y nueve galerías más perpendiculares a la primera, de 3,60 metros de anchura cada una y una altura debajo la llave de la bóveda de 3.00 metros. Mientras que los muros fueron construidos de hormigón, el techo de 0.75 metros también era de hormigón y estaba cubierto con ladrillos planos. Cada una de estas unidades estaba equipada con sus correspondientes aseos, mientras que los bancos de madera estaban sujetos a las paredes del refugio.
De las cuatro secciones inicialmente proyectadas, solo se presupuestaron dos y finalmente sólo se ejecutó una, con un presupuesto de 240.617,77 pesetas al que había de sumarse el 12% en concepto de imprevistos.
La construcción de este refugio, del que hay un proyecto de fecha 29 de marzo de 1937 y con una memoria y un presupuesto del 17 de abril de 1937, implicó la destrucción de gran parte de los jardines que había en la plaza y que según la memoria del proyecto –esto no debía ser un obstáculo, porque las necesidades de la guerra habían de estar por delante de todo...–
A pesar de la voluntad del Ayuntamiento de Barcelona de abrir estos refugios a los barceloneses lo antes posible, a causa de los problemas de la guerra y de la falta de cemento, retrasó la entrada de funcionamiento prácticamente hasta el final de la guerra.
Una de las anécdotas más impactantes que se vivió durante su construcción, fue en el mes de septiembre de 1937, cuando se encontró la primera piedra del monumento proyectado en recuerdo de los "Voluntarios de África" en 1910 y que se había de instalar en la plaza.
Dentro de la botella que se encontró en la primera piedra, había un ejemplar de cada uno de los periódicos que se publicaban en aquella fecha y distintas monedas de plata y cobre, así como el acta de la ceremonia y tres tarjetas que podrían ser de las personas que presidieron el acto.
En la actualidad el refugio que se encuentra en muy buen estado, está cerrado y sólo se puede acceder a través de un pozo técnico. Durante la construcción de la línea 2 del metro, estas galerías fueron convertidas en vestuarios de los trabajadores. Por sus características, tipología y la facilidad con que se puede recuperar, solo pedir a quien corresponda que lo pongan al servició de todos los ciudadanos para dar a conocer el trabajo hecho por el Ayuntamiento de Barcelona en la construcción de los refugios antiaéreos.
 Fotos y texto Josep Maria Contel

diumenge, 22 de gener de 2012

El refugio antiaéreo de las casas baratas de Horta

         
Con motivo de la Exposición Universal de 1929 y para facilitar una vivienda digna a muchas de las familias que llegaron a Barcelona desde otras partes de España, se construyeron cuatro grandes polígonos de casitas bajas. Uno de ellos  fvue el que se construyo al pie del turó de la Peira y al que se le puso el nombre de Ramón Albó, conocido también popularmente como las casas baratas de Horta. Otros nombres que tuvo también fueron: grupo de casas baratas Giner de los Ríos, durante la Guerra Civil y actualmente se le conoce como de Can Paguera. En este barrio, el 28 de febrero de 1932, el alcalde de Barcelona doctor Aiguader inauguró el grupo escolar Giner de los Ríos.
Como datos complementarios y para facilitar la información, decir que inicialmente las calles de este barrio fueron conocidas por números hasta el año 1945, cuando estos fueron cambiados por los nombres de diferentes pueblos de las comarcas de Girona.
Durante la Guerra Civil y ante la amenaza de los bombardeos que sufrió Barcelona, los vecinos de las casas baratas de Horta se organizaron para construir un refugio antiaéreo, excavado en la montaña, debajo del turó de la Peira, bajo el epígrafe: Refugio 647 calle 19 (casas baratas de Horta - Turó de la Peira) (subvencionado).
Para facilitar el acceso de los vecinos al refugio, la obra fue planificada con cuatro entradas de galería de mina de una longitud variable, repartidas a lo largo de la calle número 19 –Cornudella– y que habían de confluir en otra galería paralela a la calle que las enlazaría en su interior.
Las entradas al refugio se abrieron en la pared que limitaba el barrio por el lado de la montaña, organizándose de tal forma que cada una tuviera delante una calle, y así se abrieron delante de las calles 10 –Darnius–, 30 –Pins–, 34 –Fitor–, la cuarta se construyo también en la pared pero cerca de la escuela. Según documentos de la época, esta tenía un doble acceso, uno de ellos muy cerca de la escuela. Esta entrada según documentación de la época también tenia un pozo de ventilación.
Según un informe del Ayuntamiento de Barcelona de principio de los años cuarenta, el refugio de casas baratas de Horta estaba en estas condiciones: Cinco bocas tapiadas, de ellas dos revestidas; Longitud de mina 198 ml revestida 111,90 m; 2,00 X 2,00; Protección superior 8,00 m; Capacidad 396 m2; Y añadía las acciones que se habían de hacer; Derribo paredes de cierre 5; Revestido bocas 3; Revestir mina 86,10 m; Galería nueva 156 m.
De lo que se desprende de este informe se puede interpretar que de las cinco entradas que estaban abiertas, sólo dos estaban construidas con ladrillos; que falta completar parte de la galería de mina, por lo que se ha podido ver en la visita al refugio del 21 de enero de 2012, la galería que debía enlazar las galerías de entrada sólo estaba iniciada o brevemente apuntada al final de cada galería.
Según este documento también se puede entrever que todas las entradas fueron cerradas, o sea tapiadas por el Ayuntamiento al final de la guerra, pero de lo que se desprende de las conversaciones con algunos vecinos, al parece estas en un momento dado fueron derribadas y se convirtieron en vivienda de alguna familia y también como un espacio de juego para los niños.
Con respecto a la mencionada visita en la que sólo se pudo acceder a dos de las entradas, las que hay delante de las calles Fitor y Pins. La primera la entrada y la galería están en muy buenas condiciones, de los restos que hay en sus paredes los más importantes son los que hacen referencia a la iluminación de esta galería con tacos de madera anclados en las paredes y el techo. En relación a la segunda galería visitada la obra no estaba tan avanzada al acabar la guerra, cosa que contribuyo con el paso de los años, que se produjeran pequeños hundimientos en la galería, en los espacios donde no estaba cubierta con ladrillos. En cuanto a la iluminación no se han encontrado tacos de madera en paredes, pero si un aplique de lo que podría ser la iluminación de emergencia y una abertura en uno de los laterales de esta galería perfectamente construido, como si allí se hubiera querido construir algún tipo de servicio, enfermería o aseos.